La noticia no es que ha ganado, sino que ha perdido. Es verdad, pero dando una clase magistral de lo que es la vida.

Hemos vibrado con Nadal ganando veintiún Grand Slams, remontando partidos que parecían imposibles, llegando a bolas no aptas para un ser humano. Le hemos visto luchar hasta la extenuación, recuperarse de lesiones y mantener la cabeza fría hasta el último golpe.

Lo que no habíamos visto nunca es a un Rafa Nadal jugando con un dolor insoportable. Los médicos dicen que esos dolores impiden andar, y mucho menos jugar un partido de alta competición. Rafa lo ha hecho. Ha perdido, sí, pero ha vuelto a ganar en el corazón de todos nosotros.

Empieza una semana en la que tengo la absoluta seguridad de que sufrirás por algo, física o moralmente: es la vida. Nadal nos ha enseñado que esos partidos hay que jugarlos hasta el final, con la misma fuerza y con la misma entrega. Aunque creas que has perdido, en realidad, has ganado.

Que tengas una buena semana.

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