Muchas veces no sabemos el alcance de las cosas que hacemos. Es más, tal vez no sabremos nunca si  han tenido alguna repercusión.

Da igual. Basta con hacer el primer movimiento como muestra este video con música del genial Sting.

En realidad, sentimos que muchas de las cosas que hemos hecho es porque nos fijamos en algo o alguien que nos llamó la atención. Tal vez ni se lo comentamos pero se convirtió para nosotros en un referente.

Este mundo nuestro necesita muchos primeros movimientos. No tienen que ser grandes o pequeños, ni tener necesariamente una repercusión. Basta que hagas ese primer movimiento y notarás que es como una piedrecita que tu lanzas a un lago y cuyas hondas se van expandiendo sin saber muy bien donde, pero que sin embargo llegan todos lados.:  una tarde de conversación con una persona mayor o un enfermo, un empleado al que dedicamos algo de tiempo, unos hijos a los escuchamos sin prisa, mirar con los mejores ojos la pareja que nos acompaña desde hace tanto, o solo escuchar.

Llenar el mundo, cada momento de primeros movimientos. El resto llegará solo.

Que tengas una buena semana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *