Este video tiene 10 años y compruebo que nada ha cambiado. La pregunta es: ¿Cuántas cosas me he perdido en este tiempo? Cosas que ya no volverán. Vendrán otras, pero esas ya no.

Nos despertamos consultando el móvil, igual que nos dormimos. Lo vemos en el coche o en la playa, mientras comemos o estamos en una reunión, viendo una película o escuchando a nuestros hijos.  Sin darnos cuenta ha ido ocupando todos los espacios de nuestra vida y lo seguirá haciendo. El teléfono nunca para de llamarnos.

La pregunta vuelve a ser la misma. ¿Quiero que el móvil sea lo más esencial de mi vida o prefiero que sean otras cosas? A cada uno nos toca dar una respuesta que exige o no muchos cambios en nuestra vida.

Lo que no vale es no contestar o te perderás la próxima década.

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