Basta echar un vistazo a LinkedIn para ver que la mayoría de lo que la gente escribe es sobre la IA. Parece como si es lo único que existiera.
Ayer un compañero me enseñó una canción que había hecho con IA y era francamente buena. Taylor Swift aprovecha el tirón que te quedan pocos.
Hace unos días Meta anunciaba que ya no es necesario que uses una empresa de publicidad para tus campañas: se encargan ellos con IA
Anoche el presidente de una compañía me enseñaba el logotipo que ha hecho de una nueva línea de negocio. Era mucho mejor que el que le habían planteado su gente de marketing.
Seamos claros: no tenemos ni idea de lo que nos viene, pero está claro que es un tsunami, y por lo que parece la mayoría de las actividades que hasta ahora ocupaban nuestro tiempo lo va a hacer la IA.
Tienes dos caminos. El primero es agobiarte pensando que no sabes nada sobre la IA, o que te va a quitar tu trabajo. El segundo es disfrutar y darte cuenta que estamos en el momento mejor de la historia. El momento de ser más humanos que nunca.
La IA podrá hacer todas las actividades que hasta hora hacíamos nosotros, pero ninguna IA puede darte un abrazo, mirar a los ojos a tu equipo, o escribir una novela que te haga llorar. Lo siento IA, pero ningún algoritmo del mundo puede sustituir el calor de un beso.
Gracias IA por venir y quedarte porque pienso pedirte un montón de trabajos que hasta ahora ocupaban mi tiempo. Y eso me permitirá poder dedicarme a contemplar o a escribir artículos como este.
