Después de casi dos años por culpa de la pandemia, al fin podré volver a viajar a Latinoamérica. Es entonces cuando he sentido lo mucho que amo esos países. Mi trabajo me ha dado la oportunidad de conocerlos bien y siempre me he sentido como en casa.
En estos tiempos que parece que solo hablamos de Estados Unidos o China, de Europa o Rusia, no tengo dudas que Latinoamérica tiene mucho que decir y lo dirá bien alto.
Hay problemas, como en todas partes, pero hay una gente maravillosa con ganas de vivir a 120 segundos por minuto y eso es de las pocas cosas serias que se puede decir de un pueblo.
Soy español y amo mi patria, y por serlo me siento hermano de esa querida tierra que cada día me enseña más cosas.
Gracias por enseñarnos a ser mejor gente. Que Dios os bendiga
